martes, 9 de junio de 2009

Influenza Poética en Biblioteca Regional del Maule.



Presentación de “Gesto Mecánico” de Karen Hermosilla Tobar
Biblioteca Regional del Maule.


Karen Hermosilla Tobar es poeta y periodista y aunque nació en Santiago y vivió algunos años en la inhóspita Talca, reside en la calle más antigua de Valparaíso. Es colaboradora permanente de diversos medios de comunicación, entre ellos: The Clinic, El Mostrador, Punto Final, El Ciudadano, Clarín, entre otros.

“Gesto Mecánico” de Ediciones Cataclismo es su primera obra. Gestada gracias a su talento, vigor crítico y, no seamos malagradecidos, a una Beca de Creación Literaria otorgada por el Consejo Nacional del Libro y La Lectura en el año 2008. No se equivoca Sergio Madrid Sefield, en el prólogo, al decir que “no estamos acostumbrados a una voz femenina tan bizarra y calentona, y al mismo tiempo tan política, como la que tenemos entre manos”.

El libro está parcelado en tres partes donde se conjugan diversas atmósferas y temáticas. La “Mueca Sardónica” es un tour de force hacia lo desconocido intrauterino, en él se aprecia un descarnado humor negro que descompagina la visión común del cortejo y de la cópula sexual, valiéndose de un lenguaje procaz que pica como cacho de cabra. Lo anterior, a mi juicio, queda ejemplificado en los versos del poema “Lesbianicafeminística o el Despecho por ser dimitida por una rubia tonta pero especialista en sexo anal”: “…Calzonudos en busca de la hembra viril/ de la jovenzuela tres cocos/ de la maraca y santa que siempre seremos/ (…) Tu sexo no me dice más/ que estás gritando magníficas imprecaciones/ a un Dios que no existe/ a un hombre gigante que te ordena erectarte.”

El segundo apartado se denomina “La Esquizofrénica Totalidad”, conjunto de imágenes variadas, donde se vislumbra una postura política clara, sin miedos ni regodeos y que recoge tópicos abordados en sus colaboraciones en diarios y revistas. Poemas como “Matadero” nos sitúan en el triste escenario del mal llamado progresismo, con una óptica lúdica e ingeniosa, que no se conforma con el dato local, sino que universaliza su contenido:”El cavernario cazaba animales/ y no era un idiota como el Hemingway/ en las verdes colinas de África/ El cavernario actuaba en ritual caníbal vengando su sed sanguinaria/y no por ello era una solapada bestia comunistademocratacristiana.”


En el último segmento, “Mascarón de Popa” se llama, confluyen versos atiborrados de desencanto y desgano frente a episodios tragicómicos de la infancia y de la presente cotidaniedad. Desde mi humilde punto de vista, ahí radica la grandeza de “Gesto Mecánico”, se constituye como una obra dual ya que es personal y universal al mismo tiempo, la autora con mucha audacia muta de niña a mujer, de mujer a hombre, de feminista a misógino, de explotado conciente a inconsciente, de victima a victimario. La inercia del gesto mecánico no es otra cosa que una respuesta frente al triste devenir del homo chilensis, individuo enajenado, esclavo de la sociedad de consumo, transculturizado e incapaz de amar y, claro, ahí está la Karen para enrostrárnoslo. A Afirmarse los cinturones, señoras y señores, porque hoy tendremos la maldita rica experiencia de escuchar parte de esta reveladora obra.

Gustavo Palavecino Cáceres.

3 comentarios:

Lucia dijo...

hola como estas, me gusta la escritura joven y regional, espero me envies algun texto para publicarlo en mi blog. Nos leeremos. chao.


lucia.santam@gmail.com

Amarrojo dijo...

utilizo esta entrada
para decirte

ke te vi nuevamente
en la TeVe

una lástima
lo de Rangers

:S

pero la vida sigue
y el fútbol con ella
rodando hasta caer
a un barranco

Fuerzas!

saludes *

Anónimo dijo...

Estuve en el lanzamiento del libro de la señorita Hermosilla en Valparaíso, si mal no recuerdo un 27 de marzo del año en curso. Como siempre en estos casos, pululaba una fauna variopinta de "poetas" locales, algunos más piolas y otros más arrogantes, cosa que no le quitaba ni le ponía nada al evento, salvo lo divertido que resulta ver algunas poses ya aprendidas de antemano. Caso aparte la presencia de una Gil -en plural- en dicho acto. Pues bien, debo reconocer que me estremeció la belleza de la poeta, pero no así sus versos, sus textos, sus poemas, grafemas o fonemas. Octavio Paz dijo alguna vez que la mucha luz, al igual que la mucha sombra, enceguece. Por ahí va la cosa, creo yo. Mucho bombo, rimbombancia, ruido de cadenas y vientos huracanados, pero pocas nueces, linda Karen. Escibir poesía es algo mucho más grande que dominar, aparentemente, una dialéctica engolada que asesina tímpanos por una impresión momentánea. Por lo tanto, difiero del figurón señor Madrid, quien no perdió la oportunidad, una vez más, para leer un extenso y bastante fome poema de su "creación" cuando el lanzamiento en cuestión era de misia Hermosilla. A veces es bueno guardar un poco de silencio y no creerse el cuento del aplauso inmediato de la familia y los amigos. Tienes muchas posibilidades de llegar a ser una muy buena poeta, pero ojo con darse tanta pompa cuando apenas hemos aprendido a limpiarnos los mocos.